Jun 30, 2006

¿Qué Pasa, Tío?


La nueva misión del el H.H.H. Ayuntamiento de Madrid (siempre interesado en el bienestar de sus habitantes, en la belleza y armonía de la cuidad) es la de acabar con la contaminación visual producida por la publicidad exterior, y por lo visto, pondrá especial atención en los que tengan luz propia.

Por un lado estoy de acuerdo, y creo que calles como la Gran Vía, ganarán mucho con una regulación de esté tipo, con las excepciones de los anuncios que son ya parte del paisaje Madrileño. En Com&Ic ponen como estandarte el anuncio de Schweppes de la propia Gran Vía, un clásico reforzado por su significantes frikis.

Yo en cambio me pregunto por el futuro del anuncio de Tio Pepe de la Puerta del Sol.

¿Habrá criterios para anuncios históricos?

¿Los indultarán como a los Toros de Osborne?

Via [ComicPublicidad]
Foto [Anaulin]

3 comments:

COM&IC said...

Hola Roger.

El anuncio de Tio Pepe ya está indultado, como los toros de Osborne. hace unos años, cuando una de las innumerables remodelaciones de la plaza, se prohibieron la mayoría de los anuncios y luminosos de la plaza, y sólo quedó el de Tio Pepe, por razones historico turísticas evidentes.

Yo también estoy un poco dividido. Por un lado, me parece que algunas veces, la ciudad está onvadida de moviliario urbano, oppis, vallas, luminosos...etc que nod ejan ver la belleza del entorno, pero en otras ocasiones, visitando ciudades como Londres, NY o Las Vegas, no imagino esos espacios al estilo de las antiguas ciudades soviéticas, sin publicidad comercial...

Creo que no es lo mismo Cáceres o Alcalá de Henares, Ciudades Patrimonio de la Humanidad donde si tienes un establecimiento debes seguir unas normas municipales sobre la estética de sus enseñas, que una capital cosmopolita como Madrid o Barcelona.

Y efectivamente, Callao sin el luminoso de Schweppes recordándonos la escena de "El Día de la Bestia" no es lo mismo para los frikis como yo.

Saludos y enhorabuena por el blog.

kalateur said...

Al tio Pepe seguro que le perdonan ya que ya que es un símbolo más de la ciudad de Madrid, más que incluso que el oso y el madroño, que ese con tanta obra ha pasado a denominarse el oso y la hormigonera

Roger said...

Hola,

Muchas gracias por la aportación!

Yo también me divido en mi opinión. Si nos centramos en la Gran Vía madrileña, ésta combina los ejemplos de esa publicidad como la de Schweppes, o la de todos sus teatros y cines, que la hacen tan única, y cinematogràfica. Y por otro lado están todos esos anuncios de hoteluchos, academias de idiomas, y demás negocios que sin ningún criterio ponen sus anuncios sin diseño, uniformidad ó mantenimiento, que no hacen más que contaminar la vista.