El programa de radio
Red Babel ejemplifica perfectamente el anacronismo de la radio en España, y es que como su nombre lo indica, habla de la red y sus alrededores, y suele tener como invitados a bloggers de todo tipo. El programa se emite los sábados de 10 a 12, y si, desde que soy un declarado abuelo que ya no trasnocha lo que antes, suelo escucharlo muy seguido.
El formato del programa, es como suelen dictar los cánones españoles: se pone una canción cuya letra venga a cuento y que se va alternando con las sentencias de un locutor, que entra de tajo y siempre acompañado con un bajón del volumen de la pista, por lo que ni deja escuchar la canción, para entonces entrar en un dialogo, debidamente sazonado por estos altibajos en el volumen de las canciones de fondo con los invitados.
Red Babel es dirigido por
Juan Pablo Silvestre, "La Boa", toda una eminencia en la radio de este país, y con quien pude comentar esto mismo la noche en que lo conocí, alrededor de unos vinos en la Plaza Mayor de Madrid, y arropados por
Ana Romero Sire y
Jose Antonio Gelado.
En la emisión de hoy sábado (que escucho mientras escribo esto) sucedió un accidente que deja en claro lo que quiero decir: como el programa iba de mujeres y blogs (invitadísimas
Gina y
La Mala) se conectó via telefónica con
Maria Amelia, "la abuela de los blogs", quien para desgracia no estaba en su casa de Muxia, sino en una calle ruidosa del centro de Santiago de Compostela. Silvestre comenzó a hacerle preguntas en el tono de su personaje radiofónico, voz cavernosa y palabras rebuscadas, a lo que Maria Amelia le pedía, repetidamente "¡Hábleme claro!" lo cual implicaba que el locutor se tenía que quitar el mono de locutor y usar el tono necesario para que lo entendiera una señora de 95 años mareada por tanto coche, es decir un lenguaje directo, cercano y sin
reverb. Como el de los blogs.
El abismo entre un código y otro era tan grande que la Silvestre optó por dejar la entrevista para mejor ocasión, y fué entonces cuando María Amelia se soltó a hablar con la claridad de una anciana gallega, y contó en medio minuto su experiencia de un año de blogger, cómo lo hace, quién la lee, y cómo sus lectores le hacen la compañía que necesita. ¿Más claro?
¿Que opinará
Pacuneitor al respecto?