May 20, 2006

Paseando Por Madrid Con La Camiseta del Barça


Después del partido me fuí con unos amigos a festejar al Junco, un bar jazzero en Alonso Martinez. De camino algun par de borrachos, al distinguir mi camiseta blaugrana (la del centenario, con el 4 de Guardiola) lanzaron alguna felicitación desde el otro lado de la calle. Poco más. Entramos, pedimos una ronda, brindamos por el triunfo, y tratamos de liberar un poco de la tensión acumulada en 2 horas, un año, y casi década y media.

Además de un puñado de clientes al otro lado del salón, el bar estaba casi vacío. Un grupo con una cantante morena y una decente sección de metales empezó a tocar, por lo que salí a la calle para hablar por teléfono.

Al volver al bar, el portero me cerró el paso. Le expliqué que mis amigos me esperaban dentro.
Muy amablemente me dijo que por esta ocasión estaba bien, pero que la próxima vez que me presentara con una camisa de algún equipo de fútbol no me iba a dejar entrar, porque podría ofender la sensibilidad de otros clientes.

Mi única reacción fue entrar al bar, terminar mi copa, masticar los hielos, y ya de salida, le pregunté que si tal regla, aplicaría, por ejemplo, si en dos meses Brasil gana el Mundial, y la cola para entrar al bar está llena de camisetas verde amarellas. Me contestó que sí.

Lo que me jode en realidad, es ese intento de ser politically correct de "ofender las sensibilidades de los demás". Hubiera preferido que me dijera que al dueño o a él mismo le tocaba un huevo el Barça y más que sus seguidores vinieran a emborracharse a su barra. Ó que entara bajo mi propio riesgo, pero que corría peligro que el sax o el contrabajo pudieran aterrizar en mi cabeza, por que los del grupo eran madridistas y los estaba desconcentrando mi presencia. Juro que lo hubiera entendido.

Su supuesta prohibición me suena más a esos letreros de puerta de cantina mexicana de "Se prohibe la entrada a uniformados y a mujeres solas."

Para rematar, a la mañana siguiente, me entero de los que fueron a celebrar a Cibeles. No sé si tenían intenciónes de provocar o siemplemente muy poca creatividad para encontrar algún lugar para celebrar. ¿Qué ganas de invocar al rival en un truinfo que es sólo del Barça? No se si tenían intenciones de provocar, repito, pero me pregunto, si el Madrid ganara cualquier cosa, y se juntara un grupo de merengues a celebrar en Canaletas: ¿En dónde los enterrarían?

En fin, siento incordiar con mis flatulencias.

Ah y...

¡Visca el Barça!

11 comments:

Eolo said...

ES que tuvistes unos güevos de hacer eso... q madre mia!!

aunque tengas razón que valor!! ^^

Anonymous said...

Casas,
En barcelona nunca ví ninguna celebración madridista, ni que lo intentaran.

petite amelie said...

¡Yo hubiera temido por mi vida! Yo creo que es normal que los bares no se quieran buscar lios porque pueden interpretar que el hecho de llevar una camiseta del Barça es ya de por si un acto de provocación.
Aunque yo nunca había oído nada parecido en ningún sitio, si entras con la camiseta del Celta (por decir uno), seguro que no te dicen nada.

Lo de los barcelonistas en la cibeles me parece tocar los huevos sobremanera e innecesariamente, y sobre todo una falta de respeto en un sitio tan sagrado para los merengues. Tampoco hay que pasarse de listo.

Siguiendo con temas futboleros aunque un poco OFF TOPIC, ayer hubo un partido en San Mamés y a parte de proclamarse Etoo como pichichi (una gran pena), el Athletic de Bilbao ganó (es que es como si fuera el partido fantasma que no ha existido). Por muchos suplentes que hubiera, era el Barça también :P

ma´heona´e said...

Es lo que tiene el BCN... Tampoco pasa nada por pasearse con camiseta del ZGZ. Aunque yo en tu lugar me hubiese cabreado pero bien con el segurata.

Mi enhorabuena porque teneis un equipazo.

Un beso

Anonymous said...

Los de la entrada joden por genética.

Dammy said...

Este portero no tenía ni idea, ir con la camiseta de Guardiola no es una provocación, es señal de buen gusto.

Un blogabrazo y Visca el Barça!!!

Roger said...

Aunque parezca una trivialidad, he traido este temita regurgitando constantemente en algun lugar bajo mi estómago. En fin, como bien apuntan los porteros tienen ese incontrolable aire de superioridad que les confiere la cadena. Seguro cuando llegan a casa, les pega su madre.

Leticia said...

Pobrecitos! hay que tenerle lastima a ese tipo de gente... la de la alta sociedad: 'la seguridad'!... o quise decir baja?... HMMhhm.. Si, eso dije.

Esos pobres, solo pueden hacerse ilusion con un trabajito de esos nada mas...porque en la vida real, los pobrecitos son 'anonimos'.

Gracias por tu comentario en mi fotoblog y por visitarme.xx

Leticia
Ps...y tu fotito?...

Ángel said...

Comprendo tu malestar, pero no puedes negar el gustito que da pasear por territorio comanche enarbolando la bandera del eterno rival, ¿verdad?

Es como vivir fuera de tu país, el que sea, que sueles sentirte más orgulloso de tus raíces. Lo mismo pasa con las madres, que uno se puede quejar de ellas, pero ojito con lo que dicen los demás.

Roger said...

Exacto, un gustazo diría yo. Aunque lo dosifico.

Una vez iba paseando frente al Palacio Real con mi gorra del Barça tan tranquilo, y apenas me la quité un segundo, una paloma acertó un gotazo de caca en el centro de la tapa de mis sesos.

Es un deporte de alto riesgo.

Anonymous said...

Barcelona este año lanzó una nueva camisa de color negro