Desde hace mucho tiempo que busco
información sobre el Jamaicón Villegas en internet, y su rastro es prácticamente nulo. Es una de esas leyendas que el tiempo y la tradición oral han ido esculpiendo al gusto del narrador, y que la propia salsa que uno le echa han convertido en una nebulosa.
Lo cierto es que hace unos días me tropecé con el Jamaicón. Tuvo que ser en las páginas de
Spiegel, una revista alemana de negocios que esté mes dedica enteramente su
edición internacional al fútbol, y que dedica, bajo el título de
The Grass is Greener at Home un reportaje sobre el éxito (económico, claro está) del fútbol mexicano, y la consecuente renuencia de los jugadores nacionales a su propia exportación.
Obviamente, tenía que entrar en escena el ilustre Jamaicón:
The mexicans have a name for homesickness that afflicts footballers: the Jamaicón Syndrome. The defender Jose “Jamaicón” Villegas, a veteran for the 1958 and 1962 World Cups, yearned so much about his hometown of Jalisco (an above all for the taste of his mother pozole) that when the national team ventured abroad, he fell sick with disquieting regularity. Once in order to escape a trining camp he falsely claimed that his wife was ill. When he was exposed he was suspended from international duty for 12 months.
La cita es a propósito de la explicación que
Germán Dehesa, wishkey en las rocas en mano, da al articulista sobre el caso específico de
Cuahutémoc Blanco, a quien Dehesa achaca el haberse "borrado" durante
su estancia en el
Real Valladolid, para regresar a México, luego de no haberse hallado en el equipo castellano.
Si es así, es de agradecer que
Ricardo Lavolpe haya descartado a Cuahutémoc, en favor de jugadores que hayan superado el Síndrome del Jamaicón, como lo demostró
Oswaldo Sánchez el pasado domingo: se marcó un partidazo
ante Irán, un par de días después de haber asisitido al
funeral de su padre.Tío
But: ¿algo que agregar?
Actualización:Eso sí, dígase lo que se diga, el Jamaicón esta en la IMDB!