Jan 30, 2006

Nostalgia Chilanga


No hay nada como aterrizar en la cuidad de México de noche. El aeropuerto esta prácticamente dentro de la ciudad. Los aviones suelen sobrebolar sobre un interminable lago de luz durante varios minutos antes de enfilar a la pista. Uno entra en proporciones cuando se aterriza sobre París ó Roma, ciudades que caben enteras en través la ventanilla de un avión.

Claro que luego uno desembarca en la realidad de los agentes de migración, los aduaneros y los taxistas. La realidad chilanga a nivel cancha.

Oscar Ruiz, quien se define como "piloto aviador, fotografo, computer geek, etc" tiene esta colección de fotos aéreas de la cuidad de México. Las fotos son tan buenas que casi dan ganas de respirar "la nata" de smog.

Yo, chilango de corazón, me quedo con Madrid, que tal vez no se vea tan guapa desde arriba, pero se esta mejor en el suelo, además, de que claro, tiene el mejor de los cielos.

6 comments:

Anonymous said...

Que buenas fotos!!
parece el mundo de playmovil y parece mentira que esto sólo sea una ciudad entre tantas...imaginen todo lo que nos rodea y que no somo conscientes..que agobio!

Roger said...

Por lo que me toca, muchas gracias. Si, desde arriba se ve como si fuera de juguete, aunque en la superficie, la gente se juega la vida para cruzar una avenida.

No, no se trata de una ciudad entre tantas, se trata de La Cuidad de México.

Iñigo said...

Roger,

te recomiendo que NO te dejes caer por el DF:

He estado allí dos veces, y en las dos he estado a punto de perder voluntariamente el avión de vuelta. Si no fuese por unos oportunos ataques de cordura de última, estaría viviendo en una casita de Coyoacán.

Roger said...

Si viví ahi 25 años. Se que en un lugar con tantas contradicciones, la primera de ellas, es amar y vivir en ese lugar que nadie soporta.

Anonymous said...

Yo tambien me quedo con Madrid

Anonymous said...

Coño niño. Hablas de vivir en el D.F. ya de plano en pasado.
Yo aquí, desde la orillita de chilangolandia, extraño sumergirme en la carroña de La Roma. Será que los IMECAS dan tantos brios.
Rescatémoslo y a gozar